1 feb. 2016

ALAN RICKMAN

Con un sinfín de personajes hizo historia en el cine.
ALAN RICKMAN POR SIEMPRE.
Por:
Virginia Galilei - vigascm@mail.com

Desde sus primeros pasos en teatro y sus primeros reconocimientos por sus interpretaciones en TV para la BBC y HBO, hasta sus magistrales papeles en industria cinematográfica, Alan Rickman fue tallando una huella indeleble que terminó por inmortalizarlo.
A sus 69 años, luego de una relativamente breve lucha contra un cáncer de páncreas, se va de la gran pantalla en forma prematura, para dejar innumerables recuerdos en muchas generaciones. Luego de una larga y exitosa trayectoria en teatro en su Inglaterra natal, y una destacada labor para TV que le valió entre otros premios un Emmy, un Globo de Oro y un premio Satellite por su actuación como Rasputín en la película homónima de 1996, Rickman debutó en el cine en el bien recordado rol de Hans Grüber, un genio alemán y terrorista que planea el secuestro del edificio Nakatomi Plaza en Duro de Matar (1988), dirigida por John McTiernan y protagonizada por Bruce Willis. En los años siguientes consolidó su carrera cinematográfica con una serie de películas, entre ellas Robin Hood, príncipe de los ladrones (1992), Mesmer (1994) –la cual protagonizó y le condujo al premio como Mejor Actor en el Festival Internacional de Cine de Montreal-, Sensatez y Sentimientos (1995), Dogma (1999), Héroes fuera de órbita (1999) –una parodia de Star Trek-, Love Actually (2003), El Perfume, historia de un asesino (2006) y Sweeney Todd (2007). 
Pero fue a partir de 2001, año de inicio de la larga saga de Harry Potter, cuando rompió todas las barreras con su personaje Severus Snape.No muchos actores han sido tan honrados como Alan Rickman por el autor de una obra literaria exitosa y renombrada. No sólo fue propuesto por la propia J.K. Rowling (escritora de todas las obras de Harry Potter) para representar el papel, también le confió secretos sobre los personajes –especialmente el suyo- antes de darlos a conocer al público en sus libros. Esto abrió el entendimiento y cambió las perspectivas sobre la historia en Rickman, quien prometió guardar el secreto y enriqueció profundamente su interpretación. 
Pero, destacando el impacto que la saga de Harry Potter ha dejado en el mundo, libro tras libro y película tras película, sería injusto hacer una triple y exclusiva asociación del nombre de Alan Rickman con su talento histriónico y Severus Snape, pues este actor trazó líneas diferenciales en filmes como Sensatez y Sentimientos, haciendo pareja con Kate Winslet, en la que no sólo le robó el corazón a Marianne Dashwood –el personaje de ella-, sino también el del público, con ese gallardo, silencioso y paciente amor que llenaba su mirada de melancolía. Su actuación en esta cinta le acreditó una nominación a los Premios BAFTA y otra por el Sindicato de Actores. No menos profundo, aunque sí más expresivo, fue su rol en Perfume, historia de un asesino, en el que interpretó a Antoine Richis, el padre de la joven y hermosa Laura (Rachel Hurd-Wood), treceava y última de las víctimas que compusieron con su esencia corporal el perfume de un asesino en serie, aprendiz de perfumista. 
El personaje de Rickman, en principio sobreprotector, se vuelve obsesivo y finalmente es presa del dolor, para luego volcarse sobre el causante de su desgracia en una confusión de sentimientos que le hace amarlo inmediatamente después de odiarlo, gracias a la magia de un perfume siniestro. No, no es un personaje para cualquiera. El director del filme, Tom Tykwer, seleccionó desde el principio a Rickman y no le ofreció a nadie más el papel. La película no fue lo suficientemente apreciada en América en 2007, pero fue un mega tsunami en toda Europa, y la crítica cinéfila auténtica le hace justicia hoy en día.

Otra razón para enfocar a Alan Rickman desde otro ángulo, más allá del Profesor de Pociones, del Defensor de las Artes Oscuras y del ulterior Director de Hogwarts, es su rol como Director. En 1997 hizo su debut con el filme El Invitado de Invierno, ganador del premio ‘CinemAvvenire’, del premio OCIC y una nominación al León de Oro en el Festival Internacional de Cine de Venecia, protagonizado por Phyllida Law y Emma Thompson. También dirigió A Little Chaos (2014), donde actuó además en el personaje del rey Luis XIV, compartiendo el plató con Kate Winslet, Matthias Schoenaerts, Stanley Tucci, Helen McCrory y Steven Waddington. 
Rickman nos deja con casi medio centenar de películas, con honor, tanto en su vida pública como en la privada, sin escándalo y para los menos resignados, antes de tiempo. La academia le quedó debiendo, en opinión de muchos, pero más allá de sus muchas nominaciones para diversos premios en todo el mundo, se lleva el premio del público no sólo en el medio cinematográfico, también en el medio teatral al cual le dedicó tantos años de su vida.
Hasta siempre, apreciado y brillante Alan Rickman, hasta siempre.

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